Consiste en la creencia de que la estimulación de ciertas terminaciones nerviosas localizadas en determinadas partes del cuerpo, podría provocar supuestas respuestas reflejas, que de acuerdo con sus practicantes, resultarían beneficiosas para aliviar ciertas dolencias que acompañan a las situaciones de la enfermedad.
Las terminaciones nerviosas que se estimulan están en la superficie corporal, es decir, en la piel o en las mucosas y su estimulación puede hacerse de numerosas formas, entre las que destacan la presión y el masaje.
Remontándonos en la historia, en la antigua China hace 4000 años, se observó que el masaje no solo influía en la parte del cuerpo donde se aplicaba, sino que había una influencia a nivel reflejo sobre áreas corporales i órganos muy distantes. Esta observación fue la base del nacimiento de una nueva terapia, la Reflexología.
Ya en el siglo XVI, hay evidencia de informes sobre el tratamiento de órganos internos mediante masaje y otros métodos de masajes reflejos. Un informe sobre el escultor Florentino Benvenuto Cellini (1500-1571), indica que trató estados de dolor agudos mediante presión sobre los dedos de los pies.
En América, los “curanderos o chamanes “de las tribus de indios aborígenes utilizaban la Reflexología como forma de tratamiento contra diversas enfermedades.
La Reflexología Podal con base científica se gestó en el siglo XIX.
En el año 1913, el Dr. William Fitzgerald, observó que mediante la presión en diferentes zonas del cuerpo, podía realizar operaciones de nariz y cuello, substituyendo el uso de anestésicos en aquella época.
Así, Fitzgerald basándose en conocimientos anatómicos, desarrolla la teoría que el cuerpo está recorrido longitudinalmente por diez líneas energéticas (comparables a los meridianos utilizados en acupuntura o incluso a los dermatomas utilizados en nuestra práctica), el recorrido de las cuales va desde la punta de los dedos del pie hasta la cabeza, a la vez estas líneas son divididas en tres tramos transversales, permitiendo así establecer la posición del cuerpo y los órganos en los pies.
Mas tarde, una masajista americana de nombre Eunice Ingham, consideró a los pies como un dibujo diminuto del cuerpo en su totalidad y trasladó las zonas corporales de Fitzgerald. Además, desarrolló técnicas de tratamientos especiales para cada zona refleja.
Con esto, esta terapia adquirió una base sólida donde sustentarse, la cual más tarde y debido a la aparición de ciertos trastornos, consideraría la importancia de la morfología de cada pie.
La Reflexología promueve la salud en las diferentes etapas del desarrollo de la persona: embarazadas, bebés, madres recientes, niños, adultos y personas mayores.
Es una técnica natural preventiva.
La prevención de la salud es el acto mas importante que podemos hacer para mantenernos a salvo de peligros de nuestro medio (estrés, fatiga, aditivos químicos en los alimentos, aire contaminante, etc.). Solamente cuando el cuerpo y la mente están bien equilibrados, se muestra buena salud y tenemos las defensas adecuadas frente a la enfermedad.
Equilibra la totalidad del sistema.
Es decir, a través de la estimulación de las diferentes zonas reflejas en el pie, se acompaña el proceso de autorregulación o homeóstasis, que significa proveerse de un estado de equilibrio dinámico. Para que el cuerpo tenga salud, cada una de sus partes ha de trabajar solidariamente con las otras.
Reduce el estrés.
Cuando no dominamos el estrés, bajan las defensas del organismo y nos hacemos más susceptibles a las molestias físicas, emocionales y a la enfermedad. Médicamente se ha estimado que el 75% de todas las enfermedades tienen su origen en el estrés o que están relacionadas con el.
Ayuda a conseguir una profunda relajación.
Ayudando al cuerpo a lograr su equilibrio y contribuyendo a que el flujo de energía circule nuevamente a través de todo el Ser.
Puede aplicarse a muchas enfermedades o desequilibrios, tanto agudos como crónicos.
Entre otras, mejora la circulación, las sobrecargas musculares, contracturas, molestias digestivas, dolores articulares, trastornos linfáticos, dolores de cabeza de diferentes tipos y causas, resfriados, congestiones, colabora en la eliminación de impurezas y toxinas del cuerpo, revitaliza la energía, etc.
La Reflexología puede combinarse con todos y cada uno del resto de los métodos médico-terapéuticos, es decir, es una excelente compañera de las otras disciplinas.